Hacia un huevo que no escribia, y es que la proximidad del verano me trae trabajo a manta y no tengo tiempo mas que para trabajar y lamentarme de las cosas que no puedo hacer.
Y hoy que me decido a escribir, no es para lamentarme de mis penas antifumeteo, sino para quejarme y quedarme a gusto. ¿Le tendría que cambiar el titulo al blog?
Pues en el McDonalds les he espetado a dos viejas que eran unas maleducadas. Y no he dicho nada más porque iba con mi suegra.
Han llegado dos cacatuas momificadas, de unos 60 tacos, con un culo y unos pelajos que daba panico verlas, y unas caras deceporras que ya anticipaban sus poco adecuados modales. Me las miro y digo, estas tias se cuelan. Y efectivamente. Las dos jetas se colan, y cuando las digo que tienen que esperar, pasan de mi y de los demas clientes, y se ponen a pedir a la chica del Mc Donalds que las coje el pedido.
A la que estan pidiendo, digo en alto “que maleducadas que son”. Y se me gira la mediometro con cara de Dietrich en version cutre y me dice “le parece bien decir maleducada a una persona mayor”
A lo que respondo: “le parece bien a usted de buena educacion colarse?”
Por no decirle:
1º esta visto que en su caso, la educacion no va en proporcion a los años.
2º que sea usted una cacatua, no le da derecho a meterse la educacion en el refajo que tanta falta le hace.
Asi que me he callado. Vamos a dejarlo, porque esta visto que estas dos, son parte del colectivo imserso sinseso que piensan que porque son mayores, se pueden pasar la educacion por el forro.
Nos hemos quedado a la cola los demás, guiris flipando incluidos, yo deseando que se la atragante un nuget o se fume un porro a ver si la sienta bien, y cuando me toca el turno me dice la chavala del macdonals que las majuras en cuestion son dos folloneras impresentables que siempre que llegan van buscando lio y haciendo lo mismo. Y que ella ya no las dice nada para no liarla mas….
Aaaamigo. Van haciendo gala de sus exquisitos modales ahi a donde van. Felicidades, mujeres. Como este blog es de fumeteo, os deseo, que os fumeis un porro cada una, a ver si se os cambia la cara de loro extreñido que teneis.
Alidó, cada uno que acarree con sus virtudes (y desgracias).
