Enero es una buena fecha para dejar de fumar. De hecho, la cifra de fumadores dispuesto a abandonar este hábito se cuadruplica en enero y febrero, y un tercio de los que fuman, intentan dejarlo cada año. Por eso a finales de año siempre nos bombardean a publicidad de niquitines, anticigarrines, y chiclitines varios.
Son momentos en los que la motivación para abandonar el tabaquismo aumenta de manera considerable. Asà noviembre, diciembre, enero y febrero son los meses en los que el número de personas que deciden dejar de fumar, es mayor.
No es tan importante la fecha, como las ganas. Por muy uno de Enero que sea, si no se está motivado, no importa intentarlo, aunque si se tienen ganas, empezar el año intentando dejar el vicio, puede ser una buena idea. Y no tienen nada que ver con esto la voluntad.
Yo no tengo nada de voluntad, pero la motivación es la que conduce al éxito. Una buena motivación, con una comprensión de los beneficios de abandonar el hábito, y de las desventajas de continuar fumado, es lo que lleva al éxito. Si no hay motivación, por mucha voluntad que haya, no se triunfa.
También es importante tener en cuenta, que según estudios, solo el 5% de los que dejan el tabaco sin ayuda lo consiguen, ya que además de la adicción fÃsica, también esta la adiccion psicológica, por lo que las terapias y ayudas psico-farmacológicas pueden ser muy importantes en la consecucion de nuestra meta.
