La mujer que planea un embarazo o ya está embarazada no debe fumar ya que está demostrado que fumar más de 10 cigarros al dia tiene efectos sobre el peso del recién nacido y aumenta el riesgo de sufrir algunos defectos. También puede provocar efectos en el niño que no se mostrarán hasta la infancia, como problemas respiratorios o cancer e incluso algunos de estos efectos pueden aparecer en mujeres que sean fumadoras pasivas, por lo que se debe evitar estar en un ambiente muy cargado de humo tanto en casa como el trabajo.
 Los hijos y nietos de madres fumadoras son más propensos a tener asma y aumenta el riesgo de padecer leucemia infantil, de muerte súbita, infecciones respiratorias, abortos y embarazos ectópicos. Tambiéns se incrementa por nueve el riesgo de que el niño sufra un deficit de atención con hiperactividad.
Dejar de fumar durante el embarazo es un muy buen momento, ya que los cambios y la situación fisiológica de la mujer son más favorables a este cambio. El problema viene despues del parto. Casi la mitad de las mujeres que dejaron de fumar en el embarzo, retoman el hábito despues del parto, por lo que los 6 meses posteriores al nacimiento del niño, son los mejores para realizar una terapia que ayude a abandonar el tabaco de manera definitiva.
